Siempre hay un camino a la izquierda para retroceder
Creo que todos nos hemos dado cuenta de que nos encontramos ante un junio un poco rarito.
Frío, lluvias, soles y fríos, soles y lluvias, fríos y exámenes… junio ha entrado con los pies por delante. Empiezan los examenes, ¡oh dios mio! ¿Los exámenes ya? Pero si el otro día terminé los de febrero… ¿ya estamos en junio? Pues sí colega, ya puedes espabilar.
En las sociedades modernas bien es cierto que hemos logrado una “cantidad” de libertad mucho mayor que en las sociedades antiguas. No nos podemos quejar en ese aspecto, de hecho deberíamos estar dando botes de alegría, pero no lo estamos (y hacemos bien), todo lo contrario, damos botes de protesta, siempre velando por conseguir algo más. Un tira y afloja entre el hombre raso y el Gran Hermano (recomiendo leer el libro 1984 de George Orwell para la plena comprensión de esta entrada). Como iba diciendo de eso de las suciedades sociedades, sí, somos más libres, pero ser más libre implica muchas cosas. ¿Qué quieres hacer con tu vida? Creo que es la pregunta clave. Hay mucha gente que nace con especial vocación hacia algo. Envidio a esa gente, de veras, pero así como la envidio, por otra parte me pregunto: ¿de verdad esas personas estan 100% seguras de estar haciendo lo correcto? Quizás me encuentre un poco escéptico ultimamente, pero me cuesta creerlo. Creo que la clave está en la pregunta esa, una pregunta que cae como una losa, todo el peso del sistema social apoyado en ella, aplastándote, recordándote en todo momento que eres libre para hacer lo que quieras, pero más te vale hacerlo bien, mejor que los demás, porque si no vivirás pisoteado.
¿Es el exceso de libertad “perjudicial” para la salud mental de la persona? El divorcio, la separación. Una opción que nunca ha sido aceptada a lo largo de la historia y ahora sí. Una opción más. Una solución a muchos problemas, sí, pero un motivo de la situación de precariedad de los valores familiares. ¿Qué hacer? ¿Qué no hacer? ¿Te arrepentirás de lo que has hecho? ¿Te arrepentirás de lo que no has hecho?
Yo por lo pronto me atrevo a situarme a favor de la libertad. ¿Absoluta? Limitada hasta donde empieza la libertad del prójimo. Si no fuera por esta libertad no existiría este blog, no hubiera tenido oportunidad de retomarlo porque nunca hubiera existido. Sin embargo aquí está, retomado y listo para dar guerra.
Si no fuera por la libertad no existirían las dudas existenciales.
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Inconformistas diría yo, que es la enfermedad en la actualidad.
La libertad es aquella impresión subjetiva que el hombre capta de su realidad, si esque nadie le impone lo contrario. Y no deberíamos cuestionarnos su existencia en nustras vidad. Deberíamos cuestionarnos “esos saltos revolucionarios inconformistas” “esa oposición permanente ante todo” “Los gritos de una vida llena de necesidades secundarias inútiles”.
Desde que nacemos, estamos condenados a ser libres, condenador a elegir permanentemente qué queremos hacer, incluso cuando decimos NO, elegimos esa postura. Marionetas de la vida, que a su favor mueve el 90% de nuestras elecciones, en las cuales participan los demás, la sociedad, los padres, las parejas… ¿Cuándo elegimos realmente lo que queremos?.
Inconscientemente somos un constructo de los demás. Una figura que se va haciendo de los aprendizajes del prójimo, cuanto más gritamos ¡Somos libres!, más sospechamos de esa realidad.
Nunca seremos completamente libres, porque ninguno de nosotros queremos serlo.
De nada sirve la utopía de proclamarnos libres en cada momento, si nuestras decisiones han sido tomadas mirando hacia atrás, donde nos miran todos los que nos rodean.
“No hay ningún hombre absolutamente libre. Es esclavo de la riqueza, o de la fortuna, o de las leyes, o bien el pueblo le impide obrar con arreglo a su exclusiva voluntad.” Eurípides.
mayte - 10 Junio, 2008 at 0:06
“El hombre está condenado a ser libre”….
La libertad es mi tortura y la falta de ella es la prisión…¿qué salida me queda?..
Decidir, optar por la mejor opción, si en el conocimiento previo ni la verdad absoluta sobre si lo que haces está bien o está mal, eso sin tener en cuenta que no sabes ni lo que es el bien ni el mal…
Es un desasosiego que a veces se torna en desperación porque no hay camino que seguir y la vida es sólo una y demasiada corta. Pensar en esto nos conduce a la clave del existencialismo,existencial en si mismo, lo que nos sitúa en el principio y en una desorientación total.
No es de extrañar que hayan surgido las religiones.Ya no como una respuesta a la pregunta que ,ahora, dada esta disyuntiva, parece de pokisimo calado, ¿Qué pasará al morirnos?, si no como guía o medio para decidir qué hacer con nuestras vidas.
Si tuviéramos un manual que nos indicara nuestras conducta y que nos dictaminara por la gracia de un ser superior que está bien y que está mal, no sería más fácil todo?
A esa guía yo la llamo la biblia.A los que de verdad la siguen, convierten su comportamiento en un mero exámen, cuyas respuestas ya están escritas y cuyo premio( el cielo),les viene dado sólo por participar. Qué fácil es todo si te dicen lo que tienes que hacer, si tú vida cobra todo el sentido.Puta envidia siento de los que pueden creer esto.
Pero por qué surge en mi cabeza ese grito que me dice que es mentira, ese grito que me lleva a la peor pesadilla estar despierto y contemplar, que el sentido de mi vida, es tener hijos, para que a su vez tengan hijos.
El carpe diem, grito de socorro de los antiguos, no les llevó a la salvación
Sin embargo, necesito esa libertad, la necesitamos, porque el buscar el camino, sin rendirte es lo que nos mantiene vivos.La libertad nunca es exceso, sólo es el comienzo, el mínimo exigible.
En nuestra sociedad occidental la libertad está limitada, no porque haya miedo de que reine la anarquía, si no porque , además de por respetar los derechos fundamentales, algunos sectores quieren mantener el control para sacar beneficio…el sistema capitalista ya sabemos como es: competitivo, injusto y todo bajo el amparo de la libertad.. es irónico.
La libertad, nuestro bien más preciado, nos trae quebraderos de cabeza a la hora de encajarla dentro de nuestros esquemas y sin embargo sin ella no hubiéramos evolucionado socialmente.
Afrontemos que para superar la libertad, nuestras decisiones deben ser asumidas en su totalidad y llegar hasta el final.Sólo asi, al menos,nos dará la falsa sensación de que lo que hacemos tiene un sentido: el ser consecuente!!!!!!!!!!!!!!
By Lopez
Lopez - 10 Junio, 2008 at 0:20
Ey compi, nada mas te dejo este comentario para que tengas el link al libro que citas al comienzo, por si alguien no lo ha leido (confieso q no le he terminado nunca…)
Bueno, allá va el link en cuestion: http://www.hacer.org/pdf/1984.pdf
Tutto legal, asique no hay problema por descargarlo, eso si, leer de un pdf de mas de 300 paginas es el mayor coñazo al que puede ser torturado un lector…
Sin mas, mañana leere tranquilamente el post completo y ya te dejaré una respuesta mas profunda.
Ah! Suerte con el blog!
Jesus - 10 Junio, 2008 at 0:34